Mi trabajo fotográfico es un cajón de sastre en el cual se permite rebuscar entre la intimidad.
Cada proyecto se basa en la emoción, en la intuición y en algo de misterio; en albergar historias; en dar a luz a la magia intrínseca del motivo.
Me gusta llamarlo “fotopoesía”.
Me interesa explorar temáticas tan diversas como experimentar la poética de la naturaleza, su luz, su majestad desértica o sus frondosos Paisajes; adentrarme en pétreas Urbes y en los habitados Interiores y sus huellas; amoldar la realidad recreando Escenarios como interpretación de la poesía misma.
Mi primer proyecto «consciente» coge forma con el fotopoemario Poétik-A, en el que bodegones fotografiados acaban dando vida a los poemas. El segundo, Las estrellas también, relaciona la belleza y el misterio de paisajes de alta montaña con los versos introspectivos y de indagación del poemario.
Las demás series son más bien intuitivas. Reflejan esa claridad, ese color, ese rasgo, esa vida, esas interpretaciones libres de la realidad que pasan por la sensibilidad e imaginación de la poeta.